El Jongo – el primo fiestero de la capoeira …

Pisei na pedra
A pedra balanceou
Levanta meu povo
Cativeiro se acabou

Ponto de Jongo

El Jongo (también conocido como caxambu o tabu) es, como la Capoeira, una tradición nacida en el folclore Afro-Brasileño. Nació en las plantaciones de café del valle del Paraíba, un valle situado entre Río de Janeiro y São Paolo.

Su origen puede rastrearse aun más lejos hasta el pueblo Bantu que vivía en las regiones del Congo y de Angola y fue capturado para trabajar en las fazendas esclavistas de Brasil.

Una característica común en el Jongo y la Capoeira es la roda. En ambas manifestaciones hay dos personas bailando en el centro de un círculo de personas que dan palmas y cantan acompañados por el sonido de los tambores.

El baile

El Jongo se baila de dos en dos, un hombre y una mujer bailan trazando círculos al interior de la roda en sentido antihorario.

Se trata de un baile muy respetuoso, a pesar de bailar en pareja no hay ningún contacto físico entre los dos bailarines evitando cualquier tipo de malentendido. Todo el mundo podía bailar con todo el mundo sin riesgo de que nadie pudiera ofenderse, un baile para todos los públicos 😉 .

Una característica del Jongo es la umbigada (el saludo del ombligo). Pero en este caso, a diferencia de la samba, la umbigada es entre el hombre y la mujer y no hay ningún contacto físico, se hace en la distancia.

Cuando otra pareja quiere entrar en la roda puede decir: «Dá uma beirada compadre» o «Bota fora ioiô» como señal de cambio a la pareja que está bailando.

En el Jongo también se puede «comprar el juego» y bailar con una de las personas que ya esté dentro del círculo. Pero cuidado, es algo más complicado que en la capoeira ya que hay un momento concreto en el que se puede entrar sin alterar la fluidez del baile.

Dato curioso: la Samba proviene del Jongo. Nació a principios del siglo 20 en Río de Janeiro cuando los jongueros empezaron a mezclarse y a tocar con músicos de otros estilos. El nombre de Samba viene de la palabra Quimbundu «Semba» que significa Umbigada.

Los tambores

Los instrumentos tradicionales del Jongo son tambores hechos con troncos de árbol previamente vaciados y con piel de buey en uno de sus extremos. En ocasiones, si no tenían piel de buey, usaban piel de cerdo salvaje. El caxambu o tambu es el más grave y el candongueiro tiene un sonido más agudo. A menudo estos tambores están acompañados por otros instrumentos más pequeños.

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FOTO ALEXANDRE KISMIMOTO/ASSOCIAÇÃO CULTURAL DE CACHOERA

La fiesta

Los tambores antiguos no tenían mecanismos de afinación así que se afinaban estirando la piel con calor. La primera tarea de la noche era encender un fuego para afinar los tambores y poder empezar la fiesta.

Para hacer la espera más amena los jongueros solían beber, hablar y tocar otros instrumentos mientras esperaban que los tambores estuvieran listos.

El jonguero de más edad era el encargado de empezar la fiesta, el ritual consistía en bendecir los tambores y en pedir permiso a los ancestros antes de empezar.

La roda se empezaba con una canción improvisada seguida de una canción de abertura (el formato es parecido al de Ladainha y Louvação en la capoeira), entonces la primera pareja entraba al centro de la roda y comezaba a bailar.

Las fiestas de Jongo duraban toda la noche y los juerguistas acompañaban los bailes de boniatos, máiz o almendras tostados al fuego. Por supuesto no faltaban ni la cachaça, ni el caldo de cana (zumo de caña de azúcar) o el café.

El Jongo seguiría hasta el amanecer cuando los fiesteros bailaban para saludar el nuevo día con el «Saravá a Barra do Dia«.

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Fiesta del jongo por Augustus Earle, 1822

Las canciones del Jongo o Pontos

Las canciones de Jongo, también llamadas Pontos, se cantan principalmente en portugués pero pueden contener algunas palabras de orígenes africanos.

Hay un cantador solista al que los otros jongueros responden en coro. Como en la capoeira hay muchas canciones famosas en el Jongo pero también hay una gran tradición de improvisación. Los mejores cantadores de Jongo son los que pueden pensar deprisa y afrontar cualquier situación.

Hay varios tipos de Pontos:

  • Pontos de louvação – Son canciones en las que se muestra respeto a quien ha organizado el Jongo, a los ancestros y a los orixás.
  • Pontos de visaria – Estos son divertidos, son canciones animadas y satíricas con la intención de poner nerviosos a los bailarines.
  • Pontos de demanda – Estas son canciones hechas para poner a prueba las habilidades de improvisación de los jongueros. Un jonguero improvisa un verso y el «desafiado» tiene que contestar, es un toma y dale hasta que uno de los dos se queda sin respuesta.

Mandinga en el Jongo

Las leyendas dicen que en los desafíos de Jongo había algo más en juego que el propio ego.

Las canciones de Jongo solían cantarlas los miembros más sabios y ancianos de la comunidad, a muchos de ellos se les atribuían poderes rozando lo sobrenatural.

Un ponto de demanda poderoso podía dejar al oponente sin palabras, literalmente sin palabras, su lengua permanecería paralizada y quedaría completamente mudo hasta que no se deshiciera el hechizo. Las historias hablan de desmayos causados por el poder de un ponto determinado que no fue respondido.

Significados ocultos

Los esclavos usaban los pontos de Jongo para pasarse información a través de la plantación sin que lo supieran los patrones.

Por ejemplo cuando una mujer oía que el señor iba a hacer un viaje. En esa época los viajes eran a caballo y solían ser largos. Al enterarse que el señor se iba a ausentar por una larga temporada pasaba la notícia en forma de música a toda la senzala.

Como la cantaba a base de metáforas y usando la imaginación nadie sospechaba su significado real. Cantaban sobre animales y la naturaleza que les rodeaba, un ejemplo era: «el tenedor volará» quería decir que el señor iba a viajar y era el momento oportuno para planear una fuga.

Mestre Zé Antonio

Jongo y Umbanda

El Jongo es principalmente una fiesta pero tiene una relación muy estrecha con la religión afrobrasileña de la Umbanda, podemos encontrar varios pontos que hablan de situaciones y personajes religiosos.

En parte se debe a que muchos jongueros eran de religión Umbanda y para ellos era natural cantar sobre algo que era tan importante para ellos.

Durante muchos años cualquier tipo religión africana estaba prohibida en Brasil y probablemente el Jongo era una vía de escape para poder practicar su religión en secreto. A los esclavistas europeos les parecía un simple baile pero había mucho más detrás de los pasos de baile y de las canciones cargadas de significado.

Ríos y Árboles

Con la llegada de la urbanización la gente del valle del Paraíba empezó a emigrar hacia Río de Janeiro y hacia São Paolo llevándose consigo el Jongo.

Los años fueron pasando y el Jongo de Paraíba y el de Río se fueron distanciando hasta crear dos variantes diferentes con sus propios pasos y rituales.

Mestre Zé Antonio nos explicó una peculiaridad muy interesante:

En el valle del Paraíba el Jongo es como una corriente de agua. Va corriendo con la canción y va creciendo a medida que pasa por las tierras del valle, de un riachuelo va ganando afluentes hasta convertirse en un río caudaloso y, ¿qué es aquello que corta un río? la Cachoeira (cascada) que es lo que se canta para parar el Jongo.

Para la gente de Río de Janeiro el Jongo es como una planta, como un árbol. Nace y va creciendo junto con la canción. ¿Qué necesitas para derribar un árbol?: un Machado (hacha).

Esta es una de las diferencias.

Mestre Ze Antonio

El Jongo hoy

Tradicionalmente el Jongo sólo lo cantaban y bailaban los más ancianos de la comunidad.

Es triste pero en los años 60 la mayoría de los grandes jongueros habían muerto o eran demasiado viejos para seguir cantando y bailando, las rodas de Jongo empezaron a decrecer y a perder su frecuencia habitual.

Afortunadamente, Mestre Darcy Monteiro y su família trabajaron muy duro para conservar la tradición. Consiguieron unir a los últimos grandes jongueiros en una asociación cultural llamada «Jongo da Serrinha» y convencieron a la vieja guardia de derribar el tabú según el cual sólo podían cantar y bailar los más ancianos.

Con la llegada de sangre nueva las ruedas de Jongo crecieron de nuevo y la tradición pudo mantenerse hasta hoy en día.

Os dejamos uno de sus vídeos para que podáis sentir un poco el espíritu del Jongo:

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